“Películas que deberían adaptarse a series de televisión”

Movies

+INFO - 11 abril, 2013

En la era de Robocop y Terminator estaba de moda adaptar las películas a estructuras de series de televisión. La razón de estas adaptaciones era mostrarle al espectador qué pasó después del FIN y los créditos del filme, qué hicieron los personajes luego de que resolvieron su conflicto y llegaron al clímax de su historia.  

Personajes que continuaron después de los 90 minutos fueron los de las películas:  “Siete novias para siete hermanos” (1954), “10 razones para odiarte” (1999), “Ace Ventura” (1994), “Blade” (1998), “Rambo” (1985), “Los inmortales” (1986) y “M.A.S.H” (1970).

Sin embargo, ¿no crees que se debería retomar la tradición de esa década de los 70 y 80 con algunas películas? Yago García, un crítico de cine español mencionó (para el portal Cinemanía.es) 15 posibles adaptaciones a series de televisión que pueden dar vida al contexto y a los personajes de películas como:

El efecto Zero (1998)
Consciente de las posibilidades televisivas de su proyecto, Kasdan realizó un piloto en 2001 para la cadena televisiva NBC. Pero, como éste fue rechazado, aprovechamos para reivindicar a este investigador privado que devora latas de atún. En pleno auge de las redes sociales y el teletrabajo, Darryll se merece más que nunca un show que le coloque junto a otros colegas excéntricos como Monk y el Sherlock de Benedict Cumberbatch.

Matrix (1999)
Dado que Animatrix, la colección de cortos impulsada por los hermanos Wachowski, obtuvo resultados brillantes (y superiores, dirían algunos, a las dos siguientes entregas de la trilogía) nos parece que un serial basado en el universo de Neo, Trinity y el Agente Smith tendría muchas posibilidades. Si se hace en imagen real, tocará rascarse el bolsillo con los efectos especiales, y si se opta por la animación, bueno… será práctico tener a mano el teléfono de algún estudio nipón de anime.

Las aventuras de Buckaroo Banzai (1984)
Dado que la nostalgia de los 80 nunca pasa de moda, creemos que las aventuras de Buckaroo y su banda “Los Caballeros de Hong Kong” serían ideales para una serie de animación muy postmoderna y muy irónica, de esas que programa el canal Adult Swim. Lejos de apostar por la estética contemporánea, el programa se cachondea de esas adaptaciones dibujadas de Rambo, Conan el bárbaro o las películas de Chuck Norris.

Chicas malas (2004)
¿Echas de menos los seriales teenager en plan Salvados por la campana?¿Crees que Tina Fey (guionista del filme) se aburrirá mucho después de aparcar Rockefeller Plaza? Si tu respuesta a ambas preguntas es “sí”, ya sabes por qué pensamos que la actriz y escritora debería resucitar Chicas malas en formato seriado, aprovechando para colar toda la religión respecto a los eventos finales de la vida y las escenas de sexo que sus productores le obligaron a eliminar de la película.

Los Increíbles (2004)
Dado el final abierto del filme, y dado también que Bird nunca se decide a filmar la secuela, Mr. Increíble, Elasti-Girl y su prole podrían tener una segunda vida de lo más digna protagonizando una serie que cuente los relatos de aventuras con la sitcom familiar. Eso sí, mejor olvidarse de la animación 3D esta vez y volver a las dos dimensiones de toda la vida.

•Héroes fuera de órbita (1999)
Pues está clarísimo: se centraría en Galaxy Quest: la nueva generación, un serial que resucita al programa de ciencia-ficción de los 60 dándole un tono más moderno, pero igual de cutre. Y que, por supuesto, también bate récords de audiencia en el espacio exterior, con consecuencias en forma de viajes galácticos (de los de verdad) para sus infortunados actores. Eso sí: un cameo de Sigourney Weaver nos parece impepinable, aunque sólo sea en el episodio piloto.

•X-Men (2000-actual)
Preguntémonos esto: ¿qué es lo que le sobra a la Escuela Xavier para Jóvenes Talentos y a su mundillo? Pues personajes. Cientos y cientos de personajes, muchos de los cuales nunca se han asomado a la gran pantalla, ni a las series de animación estrenadas hasta ahora, y que vendrían de perlas para protagonizar una serie ambientada en la selecta institución de enseñanza. A nuestro favor, no sólo contamos con que Bryan Singer tiene un buen currículum como productor de TV (produjo House), sino que otro personaje con mucha mano en Marvel y sus aledaños es por igual un distinguido productor para la pequeña pantalla.

•¡Están vivos! (1988)
Visto que el remake de V acabó decepcionando a casi todo el mundo, es el momento ideal para un serial que nos muestre a unos intrépidos guerrilleros enfrentándose a una ocupación de otro planeta. Asumimos que la serie de ¡Están vivos! se rodaría con poco presupuesto, y que visualmente no sería ninguna maravilla, pero eso no nos preocupa: la película original también era cutre con ganas, y mira tú lo mucho que molaba…

•Casi famosos (2000)
Con tanta historia fantástica y de aventuras, nos estamos dejando en el tintero las series más formales y realistas, en plan HBO. Con la cantidad de anécdotas que Crowe acumuló en sus años como reportero de Rolling Stones, y con la fauna que se movía (y se sigue moviendo) en el mundo del rock, habría como para llenar varias temporadas protagonizadas por un William Miller cada vez menos ingenuo.

•Boogie Nights (1997)
Dado que la historia de Dirk ya nos es bien conocida, y que contratar a Mark Wahlberg no está al alcance de todos los presupuestos, la serie de Boogie Nights tendría que renunciar a los personajes del original. Aun así, la versión del filme sobre la historia del cine X se merece una expansión en forma de show. ¿Como Boardwalk Empire, pero con jadeos en vez de whisky de contrabando? Por ahí van los tiros.

•Caballeros, princesas y otras bestias (2011)
Ahora que Juego de tronos es uno de los seriales más populares de la TV, y que otras propuestas similares como Merlín hacen estragos entre los adolescentes, la premisa de Caballeros, princesas y otras bestias podría gozar de una redención estupenda y con muchos capítulos. El humor místico de la película luciría mejor en la pequeña pantalla, y los fans se disfrutarían con las alusiones y las parodias.

•Pequeña Miss Sunshine (2006)
A estas alturas del especial, nos damos cuenta de que apenas le hemos prestado atención a otro género clásico de las series: la sitcom familiar. Claro que, entre los intentos de suicidio de Frank, los bailecitos de la hija pequeña y la condición de impresentables de todos los miembros del clan, el tono del programa sería bastante más negro y guarro que el de Modern Family, por ejemplo. Exigimos la presencia de Steve Carell como productor ejecutivo.

•Constantine (2005)
De nuevo, el formato televisivo nos serviría para redimir a un filme bastante flojo. Porque las aventuras de John Constantine podrían enganchar de inmediato a los nostálgicos de Buffy, cazavampiros y, sobre todo, de Angel.

•Win Win (Ganamos todos) (2011)
Dado que el tono de la película original no era humorístico, la serie de Win Win sería un regalo del cielo para aquellos que echan de menos A dos metros bajo tierra, Big Love y otros programas de calidad sobre familias algo “distintas” y, sobre todo, muy conflictivas.

•Sister Act: Una monja de cuidado (1992)
Apliquemos una sencilla deducción: si Glee ha triunfado en todo el mundo llevando el formato musical a las comedias de instituto… Entonces, una película que hace exactamente lo mismo con un convento de monjas debería ser un imán para las audiencias.

Esta es la propuesta que hace el crítico español a los productores de estas películas que fueron taquilleras en su momento. Ahora bien, ¿cuáles propones tú? 

Y en el ámbito local, ¿consideras que alguna película dominicana pueda ser adaptada al formato de series de televisión?