Béisbol y esteroides

david-ortiz

DEPORTES - 10 mayo, 2013

Hubo una época mágica y de ensueño en el béisbol de Grandes Ligas, estadios repletos y los fanáticos con un entusiasmo desbordante, y los jugadores se afanaban por mostrar los mejores números, buscando las mejores poses para las fotos en las primeras portadas por el hecho de haber roto algunos récords o de llegar a cifras de cuadrangulares sobre todo que ningún otro había pensado.

Todo esto pasaba ante la vista indiferente de los ejecutivos de la MLB, ya que se beneficiaban de este entusiasmo, por las ventas que generaban y consiguientes ganancias, y porque los peloteros se encontraban disfrutando del juego y de lograr romper la mayor cantidad de récords y muchos olvidados pasaron a ser figuras de importancia, por la cantidad de batazos y otros resultados positivos.

Sin embargo, llegó el momento en que la fiesta debía concluir, pero nadie estaba dispuesto a abandonar las actividades por las cuales habían obtenido mayores cualidades y que le hacían ver cual Supermán en un estadio de béisbol.

La cacería de brujas empezó y entonces la MLB se vió afectada por la denuncia de que los jugadores utilizaban esteroides y que por esta razón se podían ver tantos récords rotos que tenían años invariables y otros que fueron desplazados de sus altares por este motivo.

Por esta razón muchos de los más notables jugadores fueron denunciados y algunos sometidos a la justicia, porque alegaban no habían utilizado ninguna sustancia para mejorar su rendimiento, al final, todo quedó en una lista y en suspensiones de partidos para unos y otros.

Ahora, cada vez que un bateador o jugador cualquiera muestra buenos números y consistencia con su juego es acusado de estar utilizando esteroides y estos se sienten ofendidos y acosados, sin embargo, fueron ellos los culpables de que hoy en día se cuestione si en verdad la producción que están teniendo en su calidad de jugadores es de forma natural o es ayudado por una que otra sustancia, ya que se mantuvieron por mucho tiempo utilizándola para lograr números impresionantes y por esta razó obtener como beneficio final la gloria y la fama esperada y sobre todo los jugosos y millonarios contratos que les permitan tener la vida de lujo que ostentan.

Los jugadores no deben sentirse ofendidos cuando la prensa los cuestiona, simplemente son ellos que tienen que demostrar que no están utilizando ninguna sustancia para su rendimiento, porque una y otra vez a través de análisis e investigaciones, luego de negarlas de forma reiterada han sido develados sus encuentros de agujas y la ingesta de medicamentos que los ayuden a tener un mejor y provechoso rendimiento.